Por los inescrutables azares del destino, en aquel tumultuoso año de 1811 dos personajes, Carl Maria von Weber (1786, Eutin-1826, Londres) y Heinrich Joseph Bärmann (1784, Potsdam -1847, Múnich ), cada uno de los cuales personificaba la decantación de una serie de corrientes musicales previas, confluyeron en la capital del nuevo Reino de Baviera, y dicha providencial conjunción produjo una serie de frutos que en la historia de la música han pasado a ejemplificar la apoteosis romántica del clarinete.Heinrich Joseph Bärmann fue, junto con Bernhard Henrik Rusell (1775, Instad, actual Uusikaupunki, en Finlandia-1838, Link), el gran discípulo de la escuela clarinetística berlinesa de Joseph Beer (1744, Grunwald, Bohemia-1811, Berlín) y Franz Wilhelm Tausch (1762, Heidelberg-1817, Berlín). Pero Bärmann perteneció, como Johann Simon Hermstedt…
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