A Bellini le fue encargada esta ópera tan solo un mes y medio antes de su obligado estreno en el carnaval de Venecia de 1830. Acababa de tener un estimable éxito con Il Pirata el 28 de diciembre de 1829 y se vio obligado con los venecianos, “He tenido que decir que sí para no ofender al público”. Bellini era autor al que no le gustaban las prisas, se tomaba su tiempo pero en esta ocasión tenía en mente el uso de Zaira, ópera estrenada con escasa repercusión en Parma. Respecto al libreto de Romani fue también material ya confeccionado anteriormente para Nincola Vaccai.Con estos antecedentes de urgencia y acomodación salió I Capuleti e I Montecchi, una de las obras menos celebradas del autor, en la que hay bellas líneas melódicas pero donde no se ven todavía las grandes líneas de inspiración de Norma o I Puritani.En el Covent Garden se…
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