Una notable traducción de la gran obra coral beethoveniana fue la que sirvió la Klangverwaltung Orquesta Filarmónica de Baviera, arropada por un buen coro y solistas, en los últimos días del Festival Internacional de Santander. El oficiante, Enoch zu Guttenberg, buscó siempre el equilibrio entre voces y orquesta, cuidando el ritmo y los acentos meticulosamente, planificando las fugas y dando relieve al diaeño instrumental para conseguir un esplendor sonoro en el que no faltó lirismo, profundidad expresiva y ciertas dosis de espiritualidad.Irregular, no obstante, el equipo de voces, siendo Romelia Lichtenstein y Gerhild Romberger las que destacaron sobre la parte masculina. El timbre bello y penetrante de la soprano, y la anchura y extensión de la voz de la mezzo, además de su dramatismo y convicción resultaron unas de las mejores bazas…
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