"Presentar una idea propia, no formular una verdad última", esta es la frase con la que Thielemann resume su actitud ante la interpretación, tal como recoge Axel Brüggeman en el libreto que acompaña este CD. Interrogado acerca del ritardando con el que cierra el primer movimiento de la sinfonía de Brahms protagonista de esta grabación y que no está presente en la partitura, Thielemann explica que el respeto a lo escrito no le impide realizar ciertas alteraciones con respecto a la letra original, siempre que sirvan para ofrecer su visión personal de la obra y no atenten contra la arquitectura interna de la misma.
Para justificar esta libertad interpretativa apela al propio espíritu de la composición y de su autor, pero además nos hace reflexionar sobre el acto interpretativo, abriendo el abismo de la intraducibilidad, pues la…
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