Es mundialmente conocida la situación del Teatro Colón de Buenos Aires, que llega a su centenario cerrado en virtud de las refacciones edilicias de las que está siendo objeto. Ello no es obstáculo, sin embargo, para la realización de una serie de funciones en otras sedes (Teatro Ópera, Teatro Coliseo, Auditorio de Belgrano, Teatro de la Sociedad Hebraica Argentina), donde sus cuerpos estables le rinden homenaje. En ese marco, su Ballet se presentó en el Teatro Ópera, y la gran atracción de estas funciones la constituyó la actuación de primeros bailarines argentinos invitados, que tienen su carrera asentada en el exterior, pero que deben su formación al Teatro Colón: ellos son Iñaki Urlezaga, Ludmila Pagliero (actualmente solista del Ballet de L’Opera de Paris), y Maximiliano Guerra.El programa estuvo integrado por tres actos de otros…
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