Dedicado a la memoria de Ataúlfo Argenta en el cincuentenario de su muerte, el recital pianístico del bilbaíno Joaquín Achúcarro se planteó en dos partes bien diferenciadas. La primera, con el título genérico de ‘En torno a Granada’ fue de menos a más, penetrando primero en el espíritu de Albéniz y Falla, y recreando la coexistencia de impresionismo y nacionalismo con la visión españolista de las obras de Debussy. Después, sobrio y concentrado, el solista bilbaíno se refugió en la música de Chopin logrando la comunión entre intérprete y oyentes.‘Granada’ y ‘El Albaicín’ de Iberia de Albéniz abrieron y cerraron respectivamente la primera parte, en una interpretación sobria y refinada aunque no exenta de una expresividad cuasi guitarrística, tan esencial al sonido flamenco. El obsesivo ritmo de habanera de ‘La Puerta del Vino’ debussyana…
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