Zubin Mehta al frente de la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino y el Orfeón Donostiarra fue la opción elegida para poner punto final a la LVII edición del Festival Internacional de Santander con la obra cumbre del sinfonismo beethoveniano, la Novena o ‘Coral’.Mehta afrontó la partitura con sobriedad, entendida ésta como ausencia de manierismos y de gestos gratuitos, reinando la emoción desnuda, desprovista de aditamentos.El primer movimiento resultó muy contrastado, con texturas ligeras y poco inclinado al exceso de densidad, afrontando después el Scherzo con buena vida rítmica, de los momentos más conseguidos y el Adagio con más calma. El clímax final estuvo bien calculado y sabiamente dosificado, mediante una lectura analítica que permitió que afloraran los detalles con claridad.La prestación de los solistas estuvo en los límites…
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