Haydn, Haydn, Haydn, por todas partes Papá Haydn, es así como se le llama en estas regiones del Norte Europeo. Y es que a veces uno se le olvida de que no solo el ilustre húngaro formó la forma sinfónica como nadie hasta entonces, pero no olvidemos a los otros maestros que fueron puente de transición entre el tardío barroco al clasicismo naciente. Y en efecto, en ocasiones se oye algún elemento arcaizante, el tremolo de los violines, que recuerda a Carl Philipp Emmanuel Bach o Telemann. Pues este año se presenta muy a la manera Haydn. Concretamente en este concierto dos curiosas obras, de esas que no se oyen todos los días en concierto. La Sinfonía nº 60 ‘Il distratto’ tiene seis movimientos que se dilatan en casi 30 minutos, pero sobre todo lo curioso de esta obra es la aparición de exposiciones temáticas ligadas a un particular grupo…
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