Uri Caine (Filadelfia, EEUU, 1956) es posiblemente la principal figura de la apropiación musical y, al igual que a la mayor parte de los artistas actuales, los conceptos de género y soporte le resultan secundarios, cuando no irrelevantes. Pensemos, por ejemplo, en Banksy, sea en su labor principal como grafitero o en su 'trabajo secundario' como pintor de cuadros en los que en ocasiones el contenido desborda el propio lienzo del cuadro y se continúa por el marco y las paredes adyacentes, o los personajes salen del cuadro a descansar de su actividad y 'echarse un pitillo' junto a la ventana del museo.Esta ductilidad permite a Caine adaptar sus proyectos para trabajar con músicos locales, pero también enriquecerlos con las ideas, experiencias y aportaciones técnicas de esos artistas. Tal sucedió en este proyecto Chopin, una idea de Andrzej…
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