Hace diez años Marcelo Álvarez sólo tenía experiencia coral, algunas actuaciones solistas en confiterías o fiestas de amigos y era el dueño de una fábrica de muebles. Pero quiso incursionar más profesionalmente en el canto, específicamente en el canto lírico. El apoyo de su novia, hoy esposa (Patricia) fue fundamental, también las lecciones del tenor cordobés Liborio Simonella y de la maestra Norma Risso. Posteriormente, también, tomó lecciones con Horacio Rogner y Renato Sasola.En abril de 1994 se preparaba en el Teatro Colón la ópera La Favorita y Marcelo Álvarez solicitó poder asistir a los ensayos para escuchar en vivo al tenor Ramón Vargas. Las autoridades musicales del Colón le solicitaron dar una prueba de canto para poder presenciar ensayos, pero como no les gustó ni siquiera le permitieron eso.Cantó esporádicamente en Buenos…
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