La política de la Ópera de Oviedo de dar los títulos más populares de la temporada -este año Madama Butterfly e Il Barbiere di Siviglia- a doble reparto con precios económicos no solo está aportando una panorámica más amplia en torno a la manera de acercarse a un título, sino que además a veces aporta sorpresas que van más allá de cualquier pronóstico. Fue la misma ópera, pero sin embargo fueron dos noches completamente diferentes, de calor y de frío; de ying y de yang. Corresponde esta reseña a la única función del reparto “alternativo” de Madama Butterfly que, sin grandes estrellas, corrió a cargo de un elenco íntegramente español, sólido y entregado, que funcionó globalmente mucho mejor que el reparto “titular” -que se hizo cargo de cuatro funciones con resultados más discretos-. Una noche, en fin, que aportó calor en tiempos de frío…
Comentarios