Veinticinco años lleva el Festival Internacional en el Camino de Santiago ofreciendo músicas antiguas de aquí o de allá. De Oriente y Occidente. De éste o del otro lado del Atlántico. Pero a tenor de lo escuchado y leído en el prólogo del programa que celebra ese cuarto de siglo, siempre muy cercanas a las culturas que bordean el Mediterráneo. Mare Nostrum de encuentros y mestizaje pero también de terribles sepulturas, como recordó Jordi Savall. Un mar y unas gentes dejadas de la mano de dios, el que sea, en aras de estúpidos intereses.
En esta edición se ha querido recordar a tres figuras importantes que pasaron por él: Gustav Leonhardt, Julien Jâlal Eddine Weiss y Monserrat Figueras, quien junto a Jordi Savall formó la Familia Savall-Figueras, la cual participó en el programa de 2006. Esta vez, ocuparon el altar mayor de la iglesia del…
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