Curioso programa centrado en la superlativa actuación del coro, que tuvo a su cargo las dos obras a capella de la primera parte y también la obra añadida al final para agradecer el cálido aplauso de la concurrencia. En medio, la presencia del Requiem mozartiano quedó en cierta medida algo empalidecida por un conjunto orquestal que funcionó, sin lugar a dudas, como mero acompañante del coro y solistas vocales que no superaron un nivel de discreta corrección.
El Coro mostró su magnífico estado vocal, notable cohesión entre todas sus cuerdas, afinación intachable y sorprendente capacidad de matización. Abrió el programa el primero de los dos motetes opus 74 de Johannes Brahms, ¿Por qué se ha otorgado luz a los fatigados?; donde la agrupación pudo desplegar su calidad en una interpretación sentida e intensa, que supo enlazar en un discurso…
Comentarios