Dos operas en ocho horas. Podría ser el titulo de una farsa de Donizetti. Es la realidad en Budapest que, en su Festival de Primavera, desde el dia 16 de marzo hasta el 1 de abril ofrece tanta variedad musical, entre ópera, opereta, danza, música de concierto: clásica, sinfónica y camerística, oratorios, jazz, popular, que en otras capitales harían no una, sino dos temporadas. No íbamos a perder la ocasión de un Don Pasquale ¡a las once de la mañana de domingo! cantado en húngaro: una pasada. ¿Y el publico? 2500 espectadores -cualquiera los reúne- que abarrotaban el racionalista Teatro Erkel (año de construcción 1906) dispuestos a pasarlo bien. Este Don Pasquale es para los húngaros una cita a la que se acude con extrema frecuencia. Yo ya lo había visto, hace justo dos años, pero en el Teatro de la Opera y, exceptuando al 'Malatesta' y…
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