No es la primera vez que voy a un concierto en el que se desempolva la música de compositores que hasta ese momento habían permanecido en el olvido. A veces, es el mérito de rescatar esos autores lo que compensa al oyente de una calidad musical a veces discutible. No fue ese el caso de las dos oberturas de Vicente Basset y de las dos cantadas de Diego Pérez de Camino que Concerto 1700 dio a conocer el martes en Soria, puesto que al interés del descubrimiento había que sumar la calidad musical de unas obras que habrían sido perfectamente disfrutables per se. José de Nebra, autor que completaba el programa, es un autor suficientemente reconocido de unos años a esta parte y de una calidad aún mayor que los dos compositores citados.
Todos los integrantes de Concerto 1700 son unos instrumentistas de muchos quilates. Ni el concertino Daniel…
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