Antonio Canales ha querido celebrar su décimo aniversario y el del Teatro de Madrid con un espectáculo mixto, una suite con los mejores momentos de sus coreografías y su obra estrella, Torero. El resultado no ha podido ser mejor, ha demostrado su calidad y el alto nivel de su compañía.En contra de lo programado el espectáculo comenzó con Torero, una magnífica obra, con una coreografía exquisita. Es admirable cómo ha sabido plasmar, a través de la danza, los diferentes sentimientos y emociones que van desarrollando el matador y el toro antes y durante una corrida, y cómo va transformando la coreografía para transmitir la sensación adecuada en cada situación (temor, bravura, sumisión, poder, éxito...) sin escapar a cierta caracterización coreográfica de los personajes: el torero realiza movimientos en los que predomina la verticalidad,…
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