La rutilante estrella en la gran sala auditorio de la Tonhalle de Düsseldorf fue, sin lugar a dudas, la violonchelista argentina Sol Gabetta (Villa María/Córdoba, 1981), esta vez junto con la Kammerorchester Basel, dirigida por el italiano Giovanni Antonini. Gabetta es habitual ya en los selectos conciertos de Heinersdorff (el 14 de diciembre tiene una nueva cita aquí con la Orchestre Philharmonique de Radio France, conducida por el finlandés Mikko Franck.
En esta velada interpretó el Concierto para violonchelo y orquesta en la menor opus 129, compuesto por Robert Schumann en Düsseldorf en 1850, inmediatamente después de haber sido designado director de música de la ciudad. En el cargo, sin embargo, no permanecería por mucho tiempo. A todas luces la dirección orquestal no era su vocación. Tampoco llegaría a presenciar el estreno de su…
Comentarios