En la recogida sala 0A Aurelio Viribay nos acercó al programa anunciándonos, entre otras cosas, que la presencia de J. Guridi y J. Arámbarri en él se debía a su lazo parisino ya que ambos pasaron una temporada en la Schola Cantorum. También apuntó que el recital caminaba a través de tres bloques de canciones populares. Su gesto se agradeció porque orientó la audición del recital captando más la atención hacia él.
La soprano Naroa Intxausti, también debidamente presentada por él hizo alarde de un registro emocional muy amplio dada la variada temática a abordar. Tras las juguetonas coloraturas con las que, con Tripatos cerraba el bloque de Ravel, tanto el color como la intensidad cambiaron; en este punto, Intxausti y dejó ver su riqueza armónica y su amplio dinamismo que pasaron de un fortissimo en Sereno a una sutil delicadeza en Mañanita…
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