No todos los compositores permiten armar un recital monográfico, y sobre una única voz, en este caso la de tenor. Entre los nombres del Romanticismo italiano se repiten sistemáticamente dos: Rossini y Verdi. El Cisne de Pesaro, además, frente al de Busseto, escribió numerosas óperas en las que había más de un tenor protagonista. O incluso tres, que se repartían seis papeles, como ocurre en su Armida. Tanto es así, que hay donde elegir entre recitales rossinianos: Rockwell Blake (Arabesque), Raúl Giménez (Nimbus Records), William Matteuzzi (Arts Music), Juan Diego Flórez (Decca), Lawrence Brownlee (Delos) o Gregory Kunde (VAI Audio).
Pero si Rossini dejó una huella particular sin duda se debe a los dúos que concibió para dos tenores, aprovechando que tenía a su disposición dos intérpretes formidables en Nápoles, el baritenor Adrea Nozzari…
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