El concierto del pasado jueves en el Hôtel Maynier d’Oppède de Aix-en-Provence tenía una clara figura central en cuanto a la interpretación y otra en cuanto al repertorio. Barbara Hannigan es una cantante y directora de un dinamismo envidiable, una de las figuras más destacables del panorama vocal contemporáneo. Ya tuvimos ocasión de disfrutar su voz hace pocos años en este mismo festival en una maravillosa versión de Pelléas et Mélisande, pero en esta ocasión el formato elegido era mucho más íntimo, tan solo voz (la suya y la del tenor Charles Sy), piano y violín.
Desde el punto de vista del repertorio ofrecido, la figura central del concierto fue Olivier Messiaen. Los otros dos autores que completaban el programa eran Pascal Dusapin, quien fue alumno de Messiaen y que presentaba un estreno mundial encargado por el Festival, y Henri…
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