Espero que la
audiencia sepa disculpar una pequeña digresión inicial acerca del título de
esta crónica: en mis ya muchos años de profesor de música en secundaria,
siempre que surge el tema de la orquesta y el director, la pregunta es
inevitable: ¿Para qué sirve el director, si nadie le mira, si los músicos ya
saben tocar sus instrumentos? Eso lo hace cualquiera, marcar el ritmo, vaya
bobada… Yo (muy en mi papel de pedagogo comprometido) les explico, intento
poner ejemplos de la misma obra tocada por orquestas y directores distintos
para que vean la función fundamental del director y que se den cuenta de la
inmensa dificultad que conlleva el trabajo del director de orquesta. A veces lo
consigo, otras veces no (probablemente la mayor parte de las veces ni siquiera
me escuchen).
Toda esta parrafada
viene por el desempeño de la Orquesta de…
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