Nueva apuesta la que ha emprendido el Teatro Real por las interesantes
y espectaculares óperas de Marc-Antoine Charpentier, el músico de corte del rey
Luis XIV de Francia que con el género músico-escénico de la tragédie lyrique lullyana fue mucho más
que un simple epígono, pues como hemos asegurado en alguna ocasión su hondura compositiva
fraguada en multitud de páginas religiosas ayudó ampliamente a enriquecer el
formato de la ópera francesa de su tiempo antes de la llegada de Rameau.
Tras la semiescenificada Medée
de junio pasado con William Christie y concepción escénica de Marie
Lambert-Le Bihan, en este inicio de temporada del coliseo operístico madrileño le
ha tocado el turno a la anterior, más breve y menos ambiciosa David et Jonathas, de 1688, de la mano
de Sébastien Daucé y su Ensemble Correspondances, conjunto residente…
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