Philippe Jordan fue ovacionado esta tarde en la Filarmónica de Colonia tras su exitoso debut como director invitado de la WDR Sinfonieorchester, interpretando la Sinfonía nº 8 en do menor WAB 108 de Anton Bruckner, en la conmemoración del bicentenario de su nacimiento. Bajo la égida de Jordan, la Orquesta Sinfónica de la WDR, transforma la obra en una impresionante narración sinfónica llena de referencias a Richard Wagner, a quien Bruckner tanto admiraba.
Ahí están las cuatro tubas wagnerianas, alternando con otras tantas trompas (de las ocho en total), así como las tres arpas que necesitaba el eximio maestro para su extenso Adagio, subidas al peldaño superior del lado izquierdo del escenario. Como decía Bruckner en dialecto altoaustríaco, tratando de justificar su audaz decisión: “un arpa no pertenece a ninguna sinfonía”, pero “¡no pude…
Comentarios