Cuando programamos esta visita de fin de año a Basilea, donde se ofrecía una variedad de teatro musical que no encontramos en ciudades mucho más 'reputadas' musicalmente (saturadas de Cascanueces, Flautas mágicas, y demás repertorio muy comercial y políticamente correcto para estas fechas), nos fijamos poco en este Barbero de Sevilla, que parecía -eso sí- el elemento 'clásico' en un variado programa que incluía teatro musical, ballet, musical propiamente dicho, y la tradicional Novena de Beethoven para recibir el nuevo año.
Esto convirtió en doblemente inesperada la función a la que asistimos. En primer lugar porque no era un Barbero completo, sino una adaptación camerística con la orquesta en el propio escenario, pero sobre todo porque la representación era con marionetas manipuladas por los propios cantantes (asistidos por un…
Comentarios