En la imponente Basílica da Estrela de Lisboa, una obra arquitectónica de finales del siglo XVIII que combina elementos del barroco tardío y el neoclásico, el
Te Deum de Jean-Baptiste Lully tuvo una interpretación vibrante bajo la batuta de Václav Luks.
Este concierto, organizado por la Associação Divino Sospiro, ofreció una experiencia que fusionó la riqueza sonora del barroco francés con la solemnidad de
este emblemático templo lisboeta. Consolidó, además, la buena reputación del
ensemble con el mismo nombre, Divino Sospiro, un referente de la música antigua en Portugal. En realidad, afirmar esto es algo injusto, puesto que su calidad se puede medir, sin desdoro, con cualquier orquesta europea especializada en ese repertorio.
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