Pudiera parecer a simple vista que las dramaturgias de
Christof Loy son rígidas y estáticas, como si sus personajes, revestidos de
gran elegancia, aparentaran ser fríos y distantes. Pero detrás de toda esa
fachada, el regista alemán pretende encapsular, en la instantaneidad que
refleja la más pura cotidianidad, el mundo interior de las diversas
individualidades que pueblan y recorren la escena.
Una vez más, y sin renunciar a su particular estética de
interiores domésticos tanto escenográfica como expresiva, el director de Essen ha
vuelto a recalar en el Teatro Real de Madrid con su visión de Eugenio Oneguin (o Eugen Onegin), la
obra maestra operística de Chaikovski, basada a su vez en la obra homónima y en
verso del genio de las letras rusas, Alexandr Pushkin, que no se veía sobre
este escenario desde hace 15 años, en 2010, en plena era…
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