Midori, la Orquesta de la Suisse Romande
y Jonathan Nott, de cara a su gira española de este invierno, diseñaron un
programa -sólo tópico en apariencia- que ofrecía una inteligente reflexión
sobre los repertorios del primer tercio del pasado siglo desde la perspectiva
de las tradiciones interpretativas. Por orden cronológico: el Concierto para
violín en re menor op. 47 de Sibelius (Berlín, Karel Halir y la Orquesta de
la Corte dirigida por Richard Strauss, 1905); la versión de concierto de La
consagración de la primavera de Stravinsky (París, Orquesta del Théâtre des
Champs-Élysées dirigida por Pierre Monteux, 1914) y la transcripción orquestal
de Clair de lune (Suite Bergamasque nº 3) de Debussy-Caplet (1925),
tres obras que fueron aclamadas desde el momento de su estreno, de tres autores del repertorio predilecto de Ernest
Ansermet…
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