No existe trauma que la música no pueda paliar o aliviar, y
por ende, ayudar a superar. Sus efectos beneficiosos se materializan por
ejemplo en lo que hoy en día se denomina musicoterapia. Bien conoce Albert
Boadella el poder sanador de la música, quien en un nuevo y personal espectáculo
teatral con el apoyo de su colaboradora habitual Martina Cabanas plantea una
terapia de choque en la que los beneficios del canto ayudan a salir de su situación
traumática a una mujer víctima de una supuesta agresión sexual.
Ella se concibe
como una liberación de los fantasmas del pasado por medio de la realización y
consumación que alcanza la expresión artística del canto. Pero Ella como propuesta teatral, como es
habitual en Boadella, seria y alejada de toda frivolidad, y con su punto
políticamente incorrecto, es por encima de todo la sensibilidad…
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