A quien solo quiera leer una valoración de la representación con la que ABAO ha clausurado su temporada, le sugiero que se salte los próximos once párrafos. Sin embargo, quien le guste conversar acerca de los variados motivos por los que algunas óperas del siglo XIX nos llevan, todavía hoy en día, a las lágrimas, quizá quiera leerlos. Parten de la idea de que la contemporaneidad de
Otello, que alcanzó unas cotas de éxito inéditas cuando se estrenó en 1887, reside en, al menos en parte, en la forma como plasma un drama inextricable de los conflictos vinculados a la construcción del género en la cultura occidental.
La primera pista nos la proporciona el propio Verdi. En una carta dirigida a su editor, afirmó lo siguiente a propósito de Desdémona: “no es una mujer, es un tipo: el tipo de la bondad, de la resignación, del sacrificio; seres…
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