Impactante programa de final de
temporada de la OSCyL, que se saldó con un resultado positivo, y sobre todo con
algunos momentos espléndidos que merecieron el desplazamiento para disfrutar de
esta suerte de “fiesta de la reflexión”, en la que lo que habitualmente se
conoce por belleza y la espectacularidad, aptos para la celebración del último
concierto, partían de meditaciones sobre la muerte.
En una entrevista en El Norte
de Castilla, la soprano Miah Persson habla someramente con la periodista
Victoria Niño sobre la visión del término de la vida en las Cuatro últimas
canciones, y en resumen viene a decir que en ellas la música no es tétrica
o sugiere un final, sino algo luminoso. Como en Morgen, añado, no es
final porque el eterno retorno subyace como concepto. También dice que espera
que el director la respete como soprano, dada la…
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