De Marie-Nicole Lemieux ya sabíamos, al
abordar este repertorio, que las coloraturas no serían impecables, y que habría
sin duda algún que otro salto o nota intempestiva. Y así fue. Pero también
sabíamos que todos sus pecados le serán perdonados merced a un innegable
carisma y un evidente talento cómico que puede con todo defecto. Y así fue.
Aunque por momentos la voz estuviese destimbrada para poder atacar los
ornamentos, Marie-Nicole Lemieux se metió al público en el bolsillo, obteniendo
un gran triunfo.
También simpática fue la actuación de Nahuel
di Pierro, como simpática la de Levy Sekgapane, el tenor sudafricano que está
hoy por hoy de moda. Sekgapane tiene un buen volumen para una voz de sus
características, facilidad en el agudo, buenos sonidos mixtos, cierto gusto,
buena inteligibilidad -aunque su pronunciación italiana pueda tal…
Comentarios