Como en el caso de Webern, que ya comentamos, las vanguardias posteriores a la 2ª Guerra Mundial convirtieron a Arnold Schoenberg en un modelo de compositor de vanguardia, dodecafónico, y que requiere 'seriedad' y 'conocimiento' por parte de sus oyentes. Pero esa es sólo una faceta de la música de Schoenberg, que empezó componiendo música expresionista y nunca estuvo tan alejado de la música urbana, cabaret, etc. como nos han hecho creer.
De hecho, los lieder de Das Buch der hängenden Gärten (1908-9) y Verklärte Nacht (1899), especialmente en su versión de sexteto, están muy cercanos a la estética de Mahler o de un cuadro de Kandinsky, Klimt, Schiele o Kokoschka, todos ellos pintores muy apreciados por el público y muy cotizados dentro del mercado. Espero -y me atrevo a creer- que en unos pocos años la música de Webern o Schoenberg pasará…
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