No. No fue un ‘musical’: para serlo le faltaban las
danzas y el libreto completo. Fue en cambio una reedición (seguramente
destinada a soporte digital) de la versión que para el disco realizó el propio
compositor con un reparto fundamentalmente de estrellas de la lírica. Duración,
ochenta minutos sin intervalo (compárese con las dos versiones
cinematográficas, la última aún más larga que la primera y con la banda sonora
confiada precisamente a Dudamel).
Así que dejemos a un lado la crítica de ‘lo han tomado
por ópera’. Han intervenido cuerpos estables y voces acostumbrados a la lírica
y aunque al parecer ha habido cierta amplificación (dicen que para los escasos
diálogos que han sobrevivido) todos han tocado y cantado como si de ópera se
tratase. Y lo han hecho bien o muy bien.
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