Fue un concierto irregular, con momentos muy buenos y otros más discutibles. Pero no porque la Orquesta de Cámara de Lausanne no tocara muy bien, ni porque no disfrutáramos del concierto. Los principales problemas estuvieron en la Sinfonía nº 4 op 60 de Ludwig van Beethoven, donde Renaud Capuçon cometió algunos errores de planteamiento y tomó algunas opciones discutibles. Lo más grave fue una falta de criterio sobre los aspectos narrativos y retóricos, que son uno el principal hilo de las sinfonías beethovenianas, y no la forma sonata como se ha mantenido durante gran parte del siglo XIX y primeras décadas del XX. De hecho, la 'forma sonata' no se fijó hasta después del fallecimiento de Beethoven, y muchos de sus elementos definitorios son una cuestión retórica y no formal.
Por eso errores como esos diversos momentos en que las cuerdas…
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