La Ópera de Oviedo ha comenzado
la temporada apuntándose un buen tanto con esta producción propia de Hänsel
und Gretel, vistosa y exportable, cuya cuarta función, que es la que se
comenta, permitió disfrutar sin sobresaltos a quien escribe estas líneas
gracias a un notable nivel vocal y a una puesta en escena que aportó ideas
estimulantes sin dificultar el trascurso de la trama de la ópera.
Dentro de los cantantes, debe
resaltarse la excelente adecuación de todos ellos a sus papeles: nadie mostró
incapacidades evidentes y, si alguna vez pudo apreciarse algún detalle
negativo, las trabajadas caracterizaciones lo compensaron. Destacó, y se hizo
con todas las escenas en las que cantó, el Peter de Carles Pachon, de
sobresaliente teatralidad. La voz no es pequeña, lo que permite caracterizar
muy bien la parte fanfarrona del personaje, y su…
Comentarios