La trigésimo
séptima temporada lírica del Teatro Cervantes de Málaga ha comenzado con uno de
los mayores retos de su historia al programar, por primera vez en la ciudad si
los datos son correctos, el Tristan und Isolde de Richard Wagner. Una
decisión arriesgada y sorprendente no sólo porque el compositor nacido en
Leipzig haya estado ausente hasta ahora en sus sucesivas programaciones
líricas, más allá de algún concierto puntual de la filarmónica malagueña, sino
porque también el repertorio alemán en
general ha sido escasamente tratado. El público, consciente del valor
histórico de estas representaciones, ha respondido con un aforo bastante
completo (en la función que comentamos, segunda de las ofrecidas, la asistencia
fue considerable, en torno al 80-90%).
Para la ocasión se
ha optado acertadamente por la producción de Tristan und Isolde…
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