La Filarmónica de Londres
me hace recordar a la de Viena por una hiperactividad que no conoce vacaciones.
Después de cerrar su temporada londinense 2024-5 con la Octava de Mahler
bajo la dirección de su titular Edward Gardner, sus músicos se pasaron el
verano en Glyndebourne antes de volver al Royal Festival Hall para abrir,
también con Gardner, su ciclo 2025-26 con estos dos excelentes conciertos.
El primero comenzó con Ringed in the Horizont, la primera pieza para orquesta de George
Benjamin. Según este compositor (en residencia con la orquesta por tres años)
estos veinte minutos de contrastantes superposiciones de carrillones, piccolo y lacerantes pasajes de violín
apoyados en oscuros tremolando de cuerdas, evocan una tormenta en Nuevo México.
Comentarios