La interesante nueva temporada de la
Orquesta de Córdoba, en la que indudablemente ha intervenido con mayor margen
de maniobra Salvador Vázquez en su segundo curso como director titular, deja
entrever una línea artística sólida y coherente, con una clara intención de
diversificar repertorios y abrirse a nuevas colaboraciones. Entre las citas más
sobresalientes destacan las dedicadas a la Primera y Segunda sinfonías
de Sibelius o las respectivas Novenas de Shostakovich y de Mahler (esta
última en la versión de Ian Farrington), el Requiem
para cuerdas de Takemitsu, el Concierto
para violín de Brahms (con Ellinor D’Melon) o la recuperación de Margot,
la ópera de Joaquín Turina que también será llevada al disco.
El primer concierto de la temporada
proponía un suculento programa, particularmente comprometido en lo que respecta
a su exigencia…
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