El segundo
concierto de la temporada de la Orquesta de Córdoba ha traído un hermoso programa
que, con Beatriz Fernández Aucejo como directora invitada, venía integrado por
obras de Fanny Mendelssohn, Mozart y Schumann. El sobretítulo poético de Destellos
de Juventud resumía con acertadamente el espíritu de las partituras
elegidas, esto es, la vitalidad de los comienzos, la frescura de la inspiración
así como esa mezcla de ímpetu y ternura que caracterizan las creaciones
primerizas. No hablamos simplemente de la edad que tenían los compositores
cuando escribieron estas piezas, sino del asombro inherente a las primeras
creaciones y ese punto de intrepidez a la hora de atreverse a explorar distintas
posibilidades artísticas sin miedo. Y en todas ellas asoma la alegría del
descubrimiento propio y la emoción de comprobar cómo la música puede…
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