Con obras inusuales comenzó el concierto programado en el
Palacio de Festivales de Cantabria que contó con la participación de cuatro
grandes instrumentistas de prestigio internacional: la violinista Isabelle
Faust, el violonchelista Jean-Guihen Queyras, el clarinetista Jörg Widmann y el
pianista Pierre-Laurent Aimard.
Las Cuatro piezas para
clarinete y piano, op. 5 de Alban Berg fue la primera obra interpretada:
Cuatro piezas de corta duración sin relación entre sí, que presentan sin
adornos ni aderezos la esencia de conceptos musicales. En la primera, el piano
de Aimard proporcionó una base exuberante sobre la que el clarinete de Widmann
parecía flotar, para después elevarse antes de concluir suavemente. El pulso
lento y apagado del piano en la segunda pieza permitió trazar al clarinete una
línea melódica ascendente y después…
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