Para esta producción
de La Doncella de Orleans estrenada en la Stopera de Ámsterdam, el regisseur Dmitri Tcherniakov se repitió
con una estructura escénica única, concreta y opresiva, dentro de la cual vagan
personajes y coros. Ya había utilizado este concepto en su producción de Guerra
y Paz en Múnich. En la ópera de Prokofiev todos se aglutinaban en un
palaciego salón de baile. En Ámsterdam, la ópera de Chaicovsky es enmarcada del
principio al fin en la sala del Tribunal donde se desarrolla el juicio de Juana
de Arco. El estrado y las bancas giran para mostrar ángulos diferentes en un
movimiento escénico de sugestiva efectividad.
En opinión
del regisseur, la protagonista es una
subversiva visionaria impulsada a la autodestrucción por una sociedad
implacablemente reaccionaria. La narrativa cronológica lineal, la que comienza
con la…
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