En su idílica villa
de Garmisch-Partenkirchen, Richard Strauss completó
en el invierno de 1914/1915 un proyecto que había comenzado unos doce años
antes: su Sinfonía
alpina. Concebida inicialmente como una especie de “tragedia
artística” y posteriormente como una sinfonía “normal” en cuatro movimientos,
el poema sinfónico alcanzó su forma actual como ejemplo paradigmático de la
pintura sonora naturalista solo tras largos y “escarpados” rodeos y desvíos.
Pero, además de su apasionante historia, la Sinfonía alpina es una
declaración de amor del apasionado alpinista Richard Strauss a su tierra natal
y a los Alpes bávaros.
La orquesta Essener Philharmoniker dirigida por
Andrea Sanguineti inició el maravilloso programa de esta tarde íntegramente
dedicado a Richard Strauss con Vier letzte Lieder (Cuatro últimas canciones)
AV 150 TrV 29, y la…
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