Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.
Iniciar sesión Crear cuentaWilhelmine Schröder-Devrient (1804-1860) es el modelo de soprano dramática --voz, presencia, teatralidad-- que el Wagner de madurez tuvo presente al crear las heroínas de sus dramas musicales.
Naturalmente, como Beethoven estaba ya completamente sordo, al principio se advierte que las preguntas eran anotadas en un cuaderno.
El ·Aguador" es la ópera de Cherubini. La obertura para "Fidelio" es la cuarta de la serie, compuesta para la revisión de 1814. La obertura de "Leonora" es la nº 3, la más extensa y famosa de todas.
La denominación "Biedermeier" se aplicó inicialmente a la pintura de género, pero se extendió al 'modus vivendi' del Antemarzo, la larga etapa de paz vigilada y orden burgués que va desde el Congreso de Viena hasta la caída de Metternich.
Pero entre los "grandes méritos» de Treitschke se cuentan el mayor desarrollo de las figuras de don Pizarro y Florestán, cuyo simbolismo quedó acentuado, y el haber ampliado y llevado el finale al exterior como contraposición a la atmósfera opresiva de la prisión subterránea
Por ejemplo, Treitschke repasó también la insustancial anécdota de la relación entre Jaquino, Marcelina y Leonora, para hacer "gracioso" el comienzo y entretener así al público antes de entrar en el sombrío drama. Que nadie venga hoy, pues, a descubrir una turbia historia sexual encubierta o disimulada, pues ésta existirá, él sabrá el porqué, sólo en su imaginación. Allí hay lo que vemos y oímos, y nada más. Prueba: una vez centrados en la acción principal, aquella historieta se difumina y se olvida.
Así los denigra Claude Lust en su "Wieland Wagner et la Survie du Théâtre Lyrique", Lussanne: Editions l'Age d'Homme, 1969
¿Por qué trasladaron los libretistas la acción a una prisión española, cuando Francia estaba entonces en guerra con Austria y el estreno de 1804 fue presenciado por numerosos militares del ejército napoleónico que ocupaba Viena? No creo que se deba a la "leyenda negra". Ocurre que a Beethoven no podía interesarle la ubicación original en la Francia del "terror", porque él creía en los grandes ideales de la Revolución. Tampoco hubiera sido tolerado por la censura un suceso austriaco, pese a la justicia real. Por el contrario, no quedaba aún tan lejos la disputa del trono de España por los Borbones y los Habsburgos. Ahí debe de estar el quid.
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios