A falta de una verdadera temporada lírica –en la presente, ausente de Carlos Álvarez, no se han programado sino dos títulos de ópera y uno de zarzuela-, situación en verdad vergonzante para una ciudad de la entidad de Málaga, el Teatro Cervantes parece querer compensar semejante carencia con la presencia de cantantes célebres en el final de su carrera: Raina Kabaiwanska el pasado enero, Mirella Freni ahora, y la prevista, aunque no tan prometedora, Mara Zampieri.
Si el recital de la carismática soprano búlgara repitió el merecido éxito apoteósico de Madrid, gracias también a sus incondicionales, el de Mirella Freni, no por haber estado envuelto de un clamor mucho más discreto ha desmerecido en absoluto respecto del primero. La circunstancia de la cancelación repentina y posterior aplazamiento sin duda privó a muchos de la posibilidad de…
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