Gustav Mahler comenzó a componer la que sería su Décima Sinfonía en el verano de 1910, pero la muerte le sorprendió un año después, por lo que el trabajo quedó inconcluso. Sabemos que programó cinco movimientos, con un Adagio que dejó completamente orquestado, y un primer Scherzo y el posterior Allegretto titulado Purgatorio, del que conocemos las líneas melódicas, esbozos armónicos e ideas para la orquestación de manos del propio compositor. La primera audición de los tres primeros movimientos se debe al trabajo de Alban Berg y Ernest Krenek, cuya versión dirigió Franz Shalk en 1924.
A partir de 1947, tres compositores tratan de completar la obra: Clinton Carpenter, desde Estados Unidos y Joe Wheeler y Deryck Cooke desde Inglaterra. Remo Mazzetti, por su parte, comenzó a escribir su versión en 1983, que fue estrenada en 1989, pero él…
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