Un año más, el Festival de Lucerna se convierte en uno de los centros musicales del verano. Si el año pasado el tema del mismo fue la libertad, entendida como libertad artística, este año el festival apuesta por otro gran motivo conductor, Neuland, es decir, la apertura de nuevos horizontes para conducir a sus visitantes “hacia los momentos decisivos y las revoluciones en la historia de la música”. No obstante, y a pesar de lo difícil que es representar con una palabra todo lo contenido en un festival tan complejo como éste, se trata de una propuesta estimulante y que como veremos concuerda con lo acontecido estos días en Lucerna.
Este año vuelve a ser de nuevo Claudio Abbado al frente de la nuevamente mítica Lucerne Festival Orchestra quien pone el listón por las nubes para el resto de orquestas y directores que pasarán este año por la…
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