“Res severa verum gaudium” (Las cosas serias constituyen el verdadero gozo) es el lema de la Orquesta de Cámara de la Gewandhaus de Leipzig que rendía visita al festival santanderino. Un lema acorde con el concierto propuesto, formado tanto por obras muy conocidas e interpretadas como por otras que no lo son tanto, caso de Telemann y Shostacovich. Fue pues, un hermoso programa en el que destacó el violinista y director artístico Christian Funke. El empaste de la orquesta (integrada por dieciséis músicos), flexible y sensible durante todo el concierto, con el volumen y el timbre del primer violín, fue ejemplar, y lo escuchado fue música camerística en su más alto sentido. El diálogo, la musicalidad presente en el más mínimo matiz y la precisión, triunfaron por encima de cualquier otro aspecto.
En la Suite Don Quijote de Telemann, además…
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